martes, 24 de enero de 2012

03. Unidad 03. Taller 07. La conquista cristiana de la Península

TALLER 7. LA CONQUISTA CRISTIANA DE LA PENÍNSULA
7.1. EL TÉRMINO RECONQUITA O CONQUISTA
La lucha contra los musulmanes ha recibido y recibe el nombre de reconquista. Se utiliza este término, aunque no sea realmente preciso, porque reconquistar significa volver a conquistar un territorio perdido y los habitantes de los núcleos del Norte que comenzaron la reconquista nunca habían controlado el territorio peninsular conquistado por los árabes.
La reconquista fue un proceso de conquista lento, largo y desigual, debido a aspectos muy diversos que se produjeron entre el año 722 en que se produjo la conocida como primera batalla, Covadonga, hasta 1492, año en que los Reyes católicos tomaron Granada y pusieron fin al proceso de reconquista. A los avances conquistadores le seguía un proceso de ocupación del territorio, conocido como repoblación.

7.2. EL ORIGEN.
La conquista árabe de la Península Ibérica trajo como consecuencia la desaparición del reino de los visigodos, asentados en el territorio peninsular desde comienzos del siglo V. Los musulmanes ocuparon prácticamente toda la Península, pero no la dominaron por completo.
En la franja norte existían pueblos que no habían sido dominados tampoco por los visigodos y que no estaban dispuestos a dejarse controlar: esos pueblos eran los astures, los cántabros y los vascones. En la zona del Pirineo también hubo grupos que no aceptaron la dominación árabe y se organizaron en pequeños condados. En el extremo oriental del Pirineo, el monarca franco Carlomagno fundó una frontera o marca, la Marca Hispánica. 

Desde esos primeros núcleos de resistencia se inició un proceso de conquista y ordenación de territorios, organizándose los reinos que con el tiempo acabarían dominando toda la Península y controlando territorios y población mediante instituciones políticas. Terminado el proceso de conquista, las dos grandes coronas continuaron su expansión por el mar: la Corona de Aragón por el Mediterráneo, y la Corona de Castilla, al mismo tiempo que el reino de Portugal, inició su expansión por el Atlántico. La población de estos reinos cristianos vivió junto a los musulmanes, y a la población judía que había llegado a la Península Ibérica hacía siglos, y su convivencia dio lugar a un rico intercambio cultural.

7.3. LA CONQUISTA DE LOS REINOS CRISTIANOS
Los reinos cristianos de la península ibérica fueron conquistando los territorios ocupados por los musulmanes.
Lo realizaron en distintas etapas. Conforme iban conquistando las tierras ocupadas, los reyes y los señores se encargaban de la repoblación (poblarlas de gente y recibir rentas a cambio).
1. Conquista del río Duero (722-1085)
La conquista del norte del Duero fue fácil, porque en esta zona vivían muy pocos musulmanes, y los que había eran bereberes, que estaban muy descontentos con el califa de Córdoba. A esta zona llegaban muchos pobladores andalusíes que terminaron descontentos con el califa, como los campesinos mozárabes.
Cuando aparecieron los reinos de Taifas, en 1031 los reyes cristianos se animaron a realizar conquistas al sur del Duero, donde había algunas ciudades importantes, como Segovia y Toledo.
También se avanzó un poco en el Valle del Ebro, donde había más musulmanes, y se conquistó Zaragoza. La conquista de Toledo en 1085 por Alfonso VI de Castilla se celebró por todo lo alto, porque se había recuperado la antigua capital de los Visigodos.

2. Conquista de La Mancha y del Sur del Ebro (1085-1212)
En La Mancha y en el sur del Ebro eran unas zonas desérticas y pobladas por unos cuantos bereberes. Por eso, cuando se conquistó Toledo, el rey Taifa de Sevilla vio muy cerca el peligro y pidió ayuda a los Almorávides, que eran grupos muy disciplinados, mitad guerreros mitad monjes musulmanes.
Nada más llegar, los almorávides vencieron a los cristianos en la batalla de Zalaca (1086).
Los reinos cristianos tuvieron que parar sus conquistas y pidieron ayuda a las Órdenes Militares. Las Órdenes Militares eran también grupos disciplinados, mitad guerreros y mitad monjes cristianos. Los reyes prometieron a estas órdenes que les darían por feudo las tierras que conquistasen en La Mancha.
La Orden de Calatrava hizo grandes conquistas en la zona de Ciudad Real. Pero los Almohades consiguieron una gran victoria en la Batalla de Alarcos (1085). Para recuperar el territorio, los reyes cristianos y las Órdenes militares agruparon un gran ejército que luchó contra los Almohades en las Navas de Tolosa (1212), que fue la gran victoria Cristiana.

3. Conquista del Valle del Guadalquivir y el Levante (1212-1288)
Con la victoria de las Navas de Tolosa (1212) el poder musulmán se derrumbó. Los reyes cristianos hicieron grandes conquistas. Jaime I "el Conquistador", rey de Aragón conquistó Valencia y las Baleares. Fernando III "el Santo", rey de Castilla, conquistó Sevilla, y Alfonso X "el Sabio", rey de Castilla, conquistó Murcia. El reino taifa de Granada no se conquistó porque se hizo vasallo del rey de Castilla y colaboró en las conquistas. Algunas de las tierras que conquistaron los reyes cristianos se dieron en feudo como premio a los que habían participado en las batallas; otras, al ser ciudades importantes, las dejaban libres y en ellas vivían los musulmanes y judíos que querían seguir viviendo en el mismo lugar.

4. La Crisis del siglo XIV y el ascenso de la dinastía Trastámara
Durante el siglo XIV y buena parte del siglo XV se paralizaron los deseos de conquistar el reino musulmán que quedaba en la Península Ibérica: Granada. Esto se debió a que se produjo la crisis del siglo XIV y a que, por culpa de ésta, aparecieron numerosas guerras y revueltas dentro de los reinos. Las guerras eran entre los señores y los reyes, y las revueltas entre los campesinos contra los señores.
Entre 1366 y 1369 se produjo una importante guerra en Castilla: La Guerra Civil
Castellana.
El rey Pedro I quiso acabar con el poder de los nobles y de los señores
ayudándose de los burgueses de las ciudades. Los nobles, enfurecidos, proclamaron rey a Enrique II de Trastámara, que era hermanastro de Pedro I. La guerra terminó durante la Batalla de Montiel, donde los dos hermanos lucharon cuerpo a cuerpo y Enrique le mató. Con ello se inició la dinastía Trastámara en Castilla. Enrique II se le conoce como "el de las Mercedes" por todas las riquezas y privilegios que concedió a la nobleza.
En la Corona de Aragón, en 1410 murió el rey Martín I "El humano", sin dejar
descendencia. Entonces, los representantes de cada reino se reunieron en la ciudad de Caspe (Zaragoza). Allí se firmó el Compromiso de Caspe (1412) donde se acordó que los nuevos reyes fueran los de la dinastía reinante de Castilla, los Trastámara. El primer rey fue Fernando I "de Antequera".
De este modo, durante el siglo XV en Castilla y Aragón reinó la misma dinastía, los
Trastámara. Ambas coronas terminarían por unirse a finalizar el siglo, con el matrimonio de dos primos: Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los Reyes Católicos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada